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La vida útil del obturador de la cámara

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La vida útil del obturador de la cámara

Originalmente este texto fue una respuesta a una consulta en el Foro de Nikon Costa Rica, que posteriormente la gente de Sony Alpha me pidió que explicara en video también.

Así que aquí tienen una explicación escrita y un resumen en video sobre la famosa pregunta:

¿Cuantos disparos es la vida útil del obturador de mi cámara?

Cada cierto tiempo alguien alarmado pregunta por el número de disparos de las cámaras, y la vida útil de las mismas. Como todo en la vida, las cámaras sufren desgaste, pero hay muchos mitos.

Empecemos por entender que cosa es el obturador.

El obturador es el corazón mecánico de la cámara, es el sistema mediante el cual se permite el paso de la luz al sensor al negativo en las cámaras de rollo.

Hablamos entonces un mecanismo de precisión sometido a un intenso estrés mecánico, dicho de otra forma, en algún momento tendrá que fallar.

Lo interesante es que aunque muchas cosas ha cambiado con la fotografía digital, el obturador sigue estando ahí, aun con la obturación electrónica, que es precisamente lo que hacen las cámaras sin espejo cuando están en modo silencioso.

Razones de ingeniería deben existir, no vamos a entrar a discutirlas, y más bien pasemos a despejar dudas y mitos alrededor del obturador.

 

El extraño mito de la vida útil del obturador

Un obturador está probado para una cantidad determinada de ciclos (es decir obturaciones). Esto significa que el fabricante garantiza que la cámara alcanza como mínimo ese número de ciclos, no significa que deje de funcionar después de eso.

No es una caducidad programada.

He escuchado personas angustiadas por la cantidad de fotos que hacen a diario, temiendo que algún la cámara simplemente llegará al número “fatal” y dejará de funcionar (aquí me imagino engranajes y resortes saltando como una especie de autodestrucción).

Esto no ocurre así, hay cámaras que superan por mucho los ciclos para los que han sido fabricadas, el número de disparos es una garantía del fabricante, y uno puede reclamar en caso que no se cumpla.

Esto nos lleva a otra idea errónea.

 

La cámara se muere cuando falla el obturador

No, simplemente se reemplaza el obturador y como nueva, vuelve a empezar el contador de obturaciones.

Ahora, esto no es igual en todos los equipos, en los los modelos básicos no tiene sentido un cambio de obturador que probablemente va a costar una importante fracción del valor de mercado de ese equipo usado.

Pero en las cámaras de gama media y  alta si vale la pena y es accesible en los talleres autorizados, de hecho incluso se puede reemplazar el sensor por un monto más que razonable frente a la posibilidad de perder el equipo (me ha tocado hacerlo).

Esto es importante, porque nos da la posibilidad de acceder a equipos de segunda mano de increíble calidad (me voy a extender más sobre esto en las conclusiones).

 

¿Qué ocurre cuando grabo video con mi cámara?

La grabación de video es otro asunto que se presta para la confusión, y con razón.

El registro de la imagen en movimiento ocurre a una frecuencia de entre 24 y 30 cuadros por segundo (60, 120 o 240 en casos particulares), esto es el número de fotografías por segundo.

Resulta lógico pensar que la cámara está realizando ese número de obturaciones cada segundo, con lo cual un minuto de vídeo equivaldría a un desgaste considerable sobre el mecanismo.

Pero algunas veces lo que parece lógico no es lo correcto.

Las cámaras réflex, compactas, y sin espejo, cuando graban video utilizan el sistema de obturación electrónica (que mencioné líneas atrás).

Esto significa que el sensor está realizando capturas de imagen sin necesidad de obturar mecánicamente, en un proceso de registro continuo del sensor.

En ese caso resulta evidente que nos existe desgaste mecánico alguno, pues no interviene ningún dispositivo físico en la obturación.

Por lo tanto no se suma la captura de video al número de disparos de la cámara.

A este punto no va faltar quien piense en el efecto de calentamiento del sensor producto de grabar video.

Esto casi exige un artículo aparte, pero en resumen: efectivamente el sensor se calienta en las cámaras réflex y sin espejo, porque carecen de sistemas activos de enfriamiento (ventiladores).

Sin embargo no representa una amenaza para la integridad del equipo, pues en caso de calentamiento extremo la cámara deja de grabar y nos da un mensaje de advertencia.

O sea que ni queriendo podría uno quemar la cámara.

Ojo, mucha gente piensa que el tiempo máximo de grabación de video de algunos equipos es para evitar el calentamiento, esto no es así, en realidad responde a otros razones como impuestos o estrategias de mercado.

Hago la aclaración porque en determinadas situaciones los equipos puede calentarse muy rápido y esto no implica un mal funcionamiento.

Imagínense grabando video en abril bajo el sol tropical sin sombra para la cámara.

 

Un dato sobre las cámaras de cine para los curiosos

Las cámaras de cine tradicionales, las de rollo, usan un obturador mecánico diseñado para soportar el desgaste de obturar esa cantidad de cuadros por segundo.

Explicado de forma simple, es un obturador giratorio, como un par de aspas que restringen y permiten El Paso de la Luz de cíclica.

En la cinematografía digital estos obturadores solo se encuentran en equipos de gama tan alta, que más bien deberíamos hablar de equipos exclusivos.

El resto de la cámaras para los mortales trabajan con obturadores electrónicos.

 

Mis conclusiones personales

Lo primero, es quitarse de la cabeza ese miedo por alcanzar es el número de disparos para el que ha sido probado el obturador.

Si uno compra un equipo es para disfrutarlo, sacarle provecho y no andar con miedo de gastarlo.

Estoy de acuerdo en que para muchos de nosotros los equipos han representado un inversión importante, pero el retorno de esta inversión se traduce en buenos momentos, proyectos personales o profesionales, en fin, en la vida misma y no con el equipo guardando polvo.

Y por otra parte, creo que debemos ser menos obsesivos con el tema de los disparos de la cámara cuando buscamos equipos en el mercado de segunda mano.

Me duele mucho ver estudiantes que dejan pasar la oportunidad de hacerse con excelentes equipos profesionales por todas estas ideas mal entendidas.

Existen otras señales a la hora comprar equipo de segunda mano: el desgaste de los controles, el exterior, etc.

Piensen: una cámara podría llevar años en un estudio de video grabando todos los días, lo cual significa un desgaste importante, y tener un número ridículo de obturaciones.

Mi recomendación final es valorar el costo de una posible reparación más el costo del equipo de segunda contra el valor del equipo nuevo.

A veces vale mucho la pena y pueden terminar con un excelente equipo que de otra forma sería muy costoso de adquirir.

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