A pesar del tiempo y las transformaciones que ha sufrido la fotografía, nunca me rehusé al cambio. Rocío Escobar


Revista Fotho

Mi nombre es Rocío Escobar y hace 4 décadas me enamoré de la fotografía, todo inició como un pasatiempo, hasta que se convirtió en mi trabajo. Como profesional me desempeñé principalmente en publicidad, dentro y fuera del país, aunque pasé por muchas áreas de la fotografía. Fui nombrada en uno de los libros de Camilo Rodríguez como pionera en la fotografía femenina en Costa Rica. Esto me conecta con un pasado muy lejano.

En lo últimos 20 años transité de los salones universitarios como profesora de fotografía a tener mi propia escuela la cual es bastante reconocida en Costa Rica; que en su momento fue acreditada por el INA.

He participado en dos proyectos de libros uno editado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda “Living Apart Together” viajé a Holanda a fotografiar todo el país, en esa ocasión usé película positiva (transparencia), fue una interesante experiencia, Y el otro libro “Idiosincrasia Tica” editado por mi, en la que participan 45 alumnos, todos con cámara digital. El libro fue nombrado de interés público y de interés cultural la exposición que acompañó sus páginas.

Hace treinta años atrás la fotografía era más íntima, más delicada no había tanta tecnología que resolviera los errores, nuestras cámaras eran más simples, no tenían un menú extenso como las de hoy y no hablábamos de ruido sino de grano. La información de la luz que inicialmente se proyectaba en un acetato impregnado de una emulsión sensible, conocida como película; ahora la luz se almacena en datos de una matriz de 0 y 1 del Sistema binario digital, en una memoria.

A pesar del tiempo y las transformaciones que ha sufrido la fotografía nunca me rehusé al cambio, y estuve entre los primeros fotógrafos digitales del país con una cámara de 3 megapíxeles. Eso fue hace mucho tiempo e implicó muchas cosas nuevas por aprender; como post procesar una imagen en una computadora y todas las implicaciones técnicas de una nueva era en la fotografía.

Como un evento poco común al inicio de este año 2020 hemos tenido que enfrentar una pandemia mundial como nunca se había visto, que por supuesto afectó toda la economía y muchísimo la educación y el trabajo de la mayoría de nosotros los fotógrafos.

A esto tampoco le arrugué la cara, y a pesar de ser una mujer de 63 años que no nació con un chip incorporado, no tiemblo ante la tecnología. Por el contrario, se convierte en retos los cuales disfruto enfrentar y me pongo al lado de jóvenes fotógrafos que han nacido desde la cuna con un celular, ipad, computadoras y cuanto aparato electrónico existe.

Ha raíz de toda esta situación en el mundo, decidí incursionar en un nuevo campo para mi; cursos en línea, que yo misma grabo y edito. Así como también soy diestra en el photoshop. Esto me recuerda que en la Universidad todos mis trabajos de diseño fueron hechos a mano, porque no existía la computadora, mucho menos photoshop, ni la vorágine de redes sociales como facebook, Instagram, Twiter, Linkedin, YouTube, Google, Snapchat, Blogs, WhatsApp, Messenger, ni siquiera Mails, y otros más.

Lo que si existía era las cartas por correo aéreo. Trabajé 15 años en el cuarto oscuro y ahora la inmediatez de la imagen digital ha provocado, que si Facebook tiene 2.6 billones de usuarios activos por mes, qué porcentaje de la población total del mundo, toma fotografías al menos con su celular. Son muy distintos los números que existían cuando inicie en los 80’s en la fotografía. Y no solo los números sino la tecnología en la que estoy totalmente inmersa y me recuerda una frase de Alfredo Baquerizo Moreno, poeta y escritor quien dijo:

“La seducción de la tecnología permite mantenernos enganchados a un proceso de cambio constante de lo analógico a lo digital. Lo analógico ya es un procedimiento antiguo y lo digital acaba de comenzar”.

Y a esto le agregaría, a lo que acaba de comenzar, que en realidad inició hace más de 30 años, “la tecnología al ser imparable debemos deslizarnos con ella; como lo hace un esquiador cuando desciende a gran velocidad desde la cúspide de una montaña de nieve, hasta la meta.

Jóvenes y viejos, nunca cesemos de aprender; que la vida se acaba cuando el conocimiento se agota.

Rocío Escobar
Fotografía: Rocio Escobar
Fotografía seleccionada por Costa Rica en el World photography Cup/ Rocío Escobar.

Remenbranzas: Esta foto es especial porque todos los elementos en ella son recuerdos, la cámara y el diccionario de 1950 de mi papá, mi libro de poesía de García Lorca, mi máquina de coser cuando tenía como 8 años, el collar que uso mi hijo en una película en España donde representaba un maleante colombiano, el trompito recuerdo de antaño de mi abuelita materna, el caballito de mi hija Rocio, la menorá que compre cuando empecé a estudiar el Antiguo Testamento, la cajita que me recuerda a mi mamá y su foto de antes de casarse, las llaves y el candado, tienen muchos significado abren puertas y el candado me recuerda que Dios me dió libertad. Y nunca puede faltar la luz en medio de la oscuridad. Remembranzas de un pasado no muy lejano que recuerda a mi familia, muchos de ellos, ya no están.

Fotografía: Rocio Escobar
Fotografía: Rocio Escobar

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