Revelando/El poder del “Software libre” para Fotografía.


Simplemente estaba ahí. Instalado en la nueva computadora que compré, en la que uso en la oficina, o en aquel viejo carromato con el cual en mi infancia, di mis primeros pasos informáticos.

El software privativo o propietario, es como el Sol: aunque no lo veamos, siempre está. Un hermoso legado que nos dejaron en los 70 nuestros amigos de IBM.
A no ser que usemos un sistema operativo libre, estamos rodeados de este tipo de software: desde el mismísimo sistema operativo, siguiendo por la ofimática, navegador de internet, antivirus; y los que nos compete como artistas de la imagen, los de diseño grafico y video en general.

El dominio de Adobe en el mercado de retoque digital es tan grande, que hasta se popularizó el verbo “photoshopear”. Muchos afirman que 9 de cada 10 imágenes que nos rodean, fueron procesadas en Photoshop.

Hay vida después de Adobe? Nos ofrece la filosofía Open Source alguna ventaja por sobre el pool de programas del gigante fundado en 1982?

Si no existiese, siquiera me hubiese sentado a escribir este artículo.

El la inmensa lista de software libre disponible para el retoque de archivos fotográficos digitales, destacan algunos como Darktable y Gimp, que vendrían a ser los homónimo de Lightroom/Camera Raw y a Photoshop respectivamente. RawTherapee, DigiKam, Photivo, LightZone, UFRaw, PhotoFlow engrosan la lista de programas libres multiplataformas que deberíamos probar alguna vez.

Tal vez algo toscos al principio y faltos de fluidez, producto de nuestro adoctrinamiento a lo largo de tantos años a una interfaz gráfica en particular, estos programas tienen un poder de trabajo similar, y en algunos casos, muy superior a los de Adobe o Corel.
Lo interesante es que además son multiplataformas: aun podemos usarlos bajo Windows o Mac, y obviamente, en Linux. En constante evolución, con una inmensa comunidad de programadores que los configuran y adaptan a situaciones específicas y se aseguran que el mismo este libre de cualquier vulnerabilidad o código sospechoso (el temible Backdoor), y por sobre todo gratis, gratis, gratis.

En tiempos de pandemia, e indefectiblemente, pocos o nulos ingresos economicos, la compra de programas propietarios o licencias comerciales (así como hardware que maneje el ansia incontrolable de estas aplicaciones por saturar nuestros procesadores o memorias ram), resulta algo muy poco rentable. Ni hablar de los fotógrafos amateurs.

Darktable, por citarlo, utiliza 50 veces menos de espacio en disco para su instalación que su homónimo, y ocupa casi 10 veces menos de memoria ram, para realizar el mismo trabajo.

Un excelente fotógrafo argentino, Fernando Buezas, mentor en el uso de software libre, nos comenta: “Lo que uno aprendió al usar software y herramientas de Adobe, es a entender que retoques necesita nuestra foto, para poder plasmar correctamente esa idea que esta en nuestra cabeza. Una vez clara esa idea, es indistinto el programa que se utilice. La incomodidad de uso inicial al cambiar a software libre desaparece en 3 o 4 días. Las bondades perduran eternamente”.

Ahora que tenemos tiempo de sobra, que estamos en casa cuidándonos, tal vez es un buen momento para, al menos, darle una oportunidad a estas herramientas, a este mundo del software libre, a la filosofía Open Source.

En los siguientes enlaces a sus sitios oficiales, es posible descargar de manera totalmente segura y legal, la última distribución estable de algunos de los programas mencionados.

GIMP: https://www.gimp.org
DARKTABLE: https://www.darktable.org

Fotografía de portada por Kaique Rocha 

Gustavo Natalini

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